Dos Patas para Un Pato

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Somos 3 patos, mejor dicho dos patas y un pato, unidos por Internet y el amor al Arte y se nos ha ocurrido crear este blog para que cada uno escriba sobre lo que le apetezca. A ver qué sale!!!!

EXPOSICIÓN: Instante-Alambre de Paco Lafarga


Un poquito avergonzada y más teniendo en cuenta que tuve el placer de asistir a la inauguración, os vengo a recomendar algo tarde, pero aún a tiempo, la exposición que Paco Lafarga presenta en el Torreón Fortea hasta este domingo, día 27 de noviembre.

Con ese estilo realista que le caracteriza, Paco Lafarga a través de esta Exposición nos lleva de paseo por la vida. 

Por la suya, con la serie "Piscina".

La planta baja de la sala de exposiciones está ocupada por esta serie que a mí particularmente me gustó mucho.





También pertenece a esa serie, la obra titulada "Madre", en lo que es el primer retrato de su hija Violeta, amorosamente enmarcada por los brazos de su madre.




A través de esa visión tan personal en la escena de “Mujeres en el estudio”


o la obra titulada “Caricias Inacabadas”, obra en carboncillo y grafito, que invita a la especulación.


Por la vida de esa mujer que a pesar faltarle un pecho, posa pudorosa pero encantadora en el díptico titulado "Hueco-Drama".


Impresiona como  la expresión de la protagonista y la delicadeza con las que Paco Lafarga ha tratado su desnudez suavizan la dureza del tema.


Hasta aquí  el mini reportaje, la pena es que no pude hacer fotos en la sala para que pudieráis percibir el ambiente que la disposición de sus obras había creado.

Lo dicho, estáis a tiempo.. corred y no os la perdáis.

Instante-Alambre
Hasta el 27 de noviembre de 2011
Torreón Fortea
Calle Torrenueva 
Zaragoza
 horario: de martes a sábado, de 10 a 14h y de 17 a 21h. Domingos y festivos de 10 a 14h. Lunes cerrado.


2 chapoteos en el agua:

María dijo...

Yo la he visto. Me gustó mucho, mucho sobre todo la serie de las piscinas.
Los ojos de las mujeres impresionaban. La mujer de las medias negras parecía que te miraba.

Ada dijo...

A qué sí, María? Me alegra que no te la perdieras, hubiera sido una lástima.